Por cierto, y al cabo de estos cotilleos sin mala baba, se me ha ocurrido que todo eso de llamar prensa rosa o amarilla a la que se dedica a manipular las emociones de la gente es una barbaridad, porque a mi me gustan los colores y no creo que deban implicarse en tan sucios manejos. Son sencillamente TRAFICANTES DE ESCÁNDALOS Y MISERIAS.
Por que si no llamamos comerciantes a los narcos, ni nacionalistas vascos a los asesinos etarras no veo la razón de denominar periodistas (rosas o amarillos) a los que trafican con sentimientos y falsifican cualquier realidad que no se adapta a sus "verdades previamente teorizadas" que dicen investigar en los estercoleros de la vida privada o en los basureros de la política con tal de tener razón o vender mas. Dejémonos de cuentos y digamos lo que es cada uno, sin confundir al público ni a los demás profesionales que se esfuerzan por sacar de cada instante de la vida alguna información que aumente nuestro conocimiento de la realidad y nos ayude a comprender este mundo y sus cosas.
Claro está que yo soy un utopico y desde luego no tengo precio, no me muevo por el dinero. Pero, es que aún quien así lo hacen deben tener en cuenta criterios éticos y no manipular los hechos a los que se enfrentan. ¿Vale?


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