martes, octubre 09, 2007








En el CARS (el reina) han presentado una exposición de enormes fotografías basadas en tres palabras: color, formato y digital. No tratan de documentalismo social, ni identidad, ni género, ni estereotipos, sino "de las estructuras de poder en el mundo contemporáneo" (según su comisaria). Las cuatro de arriba son imágenes mías (que no están en la exposición, claro) del propio museo, que ese si que representa un centro de poder respecto al Arte, construido por Perrault bajo encargo de un alcalde a quien gustan las grandes obras para darse pisto, y que no se puede negar que es una preciosidad por dentro incluso más que por fuera, pero que sumado a las demás obras faraónicas de la ciudad (M-30 incluida) presentan una imagen de la pretenciosidad sin preocuparse del coste económico, la destrucción de la ciudad preexistente y que forma nuestro imaginario de madrileños ni del consumo desorbitado de recursos para su lucimiento.
Las demás imágenes son también mías, pero de las fotos expuestas en una sala donde resaltan en la penumbra (ver más en la galería de Madridiario). Son imponentes, algunos retratos como el de esa chica de las moñas, maravilloso por su delicadeza y los tonos de la piel, algunas vistas arquitectónicas magníficas como esas favelas brasileras en panorámica que mezclan el ladrillo tradicional y las estructuras absurdas postmodernas superpuestas o aquellas vistas movidas pseudoimpresionistas. No tengo peros para las fotos en si de gran realización técnica pero casi siempre adscritas a es "nueva objetividad" tan aburrida y muerta con su solemnidad desértica. Además, deben haber costado un pastón muy ganso al Reina porque alguno de los autores recuerdo que lo era de la foto más cara del PhotoEspaña (creo que unos 50.000 euros, aquella). Pero lo que me ha llamado la atención es el discurso que enhebra la comisaria que va mucho más allá del tamaño y el color digital, de la creatividad o el respeto al medio fotográfico, para contarnos que se ocupan de las estructuras de poder (¡). Bueno, pues por eso yo me marco la entrada a mi presentación del tema con ese "marco incomparable" que es el propio museo y lo que representa como centro del poder artístico actual. Se trata de una bromita, pero yo creo, no obstante lo dicho, que mis fotitos no desmerecen de las otras ¿no?. Y es que entre esta exposición de "burro grande, ande o no ande" donde hasta los paisajes de playa parecen de muñequitos de plástico y los edificios desérticos, donde los retratos son como al carbón y las habitaciones necesitan espejo para tener vida, yo me sigo quedando con las viejas fotografías de "Momentos Estelares" o los culos del Canal.

lunes, octubre 08, 2007

Mi vicio dominical: un tigre que me devora sin darme cuenta y con gran placer intelectual. En este caso: Carlos Fuentes y "Todas las familias felices", un mosaico del Méjico de hoy y hace nada. Aunque también me leí este finde un librillo excesivamente valorado, pero que le habían pedido al niño en su colegio, "El niño con pijama de rayas" que me ha parecido muy flojito, como suele ocurrir con tantos y tantos superventas; donde no se dicen las cosas por su nombre y se acaba lacrimosamente sin contar la terrible maldad del Holocausto y sus protagonistas, se supone que en atención a un público lector adolescente, como si a esa edad no estuvieran ya acostumbrados a ver toda clase de barbaridades en la tele y sus vídeo-juegos.
La semana pasada leí, sin embargo, una inteligente novela de Mark Haddon sobre un chaval autista al que le da por meterse a detective, de título "El curioso incidente del perro a medianoche", sencillamente deliciosa. También "La maldición de Edgar", de Marc Dugain, donde destripa la historia política norteamericana del siglo XX a través de una supuesta autobiografía del amante de Hoover y segundo del FBI (Clyde Tolson) hasta la muerte de aquel gran cabrón que se dedicó a perseguir por motivos "morales" (doble) a toda la población americana, mientras él sostenía vínculos con la mafia (que lo tenía pillado por los huevos a causa de algunas fotografías comprometedoras con su amante). Es una historia paralela de esa gran farsa pretendidamente democrática que son los EEUU en la que un tipo siniestro y manipulador como Hoover controlaba a los presidentes (Roosvelt, Truman, Eisenhower, Kennedy, Nixon), apoyaba a otro sinvergüenza como fue el cazador de brujas y senador McCarthy (que aparece en la novela como homosexual y pederasta), mientras se cometían burradas como echar de allí al entrañable Charlot por comunista (para ellos todo el mundo lo era si discrepaba lo más mínimo con sus hipócritas dobles principios morales por fuera (porque por dentro eran otra cosa como ellos mismos sabían con las grabaciones), se cargaban a medio Hollywood, con la colaboración de Elia Kazan, Gary Cooper, Ronald Reagan y tantos otros lameculos (otra cosa es que alguno fuera un artista) y hasta nos pone sobre las pistas de algunos crímenes famosos, como los de los dos Kennedy (el padre, Joe, que quería ser presidente, hizo su fortuna durante la prohibición del alcohol y tenía vínculos con Giancana), el de Marilyn Monroe, Cuba, Vietnam, el muro de Berlín, etc. En fin, una novela de esas que sales diciendo ¡jóoooder... qué pandilla! (como llamó en su día Philip Roth a la banda de Nixon. Otro gran escritor norteamericano que está mereciéndose ya el Nóbel de literatura y que debía haber sido el año pasado galardonado con el Príncipe de Asturias, pero la popularidad de Auster le concedió una sobrevaloración inmerecida. No digo que Paul Auster no sea un buen novelista, pero comparado con Roth, o con Updike (su "Terrorista" me lo leí la anterior semana y no está mal, pero es demasiado benevolente al final), -o con el Cormack McCarthy del que estoy intentando leer ahora en inglés "La carretera" y en español "Hijo de Dios" (que recuerda un poco al "Santuario" de W. Faulkner)-, resulta un poco artificial (especialmente esa del "scriptorium") pero le sirven para hacer películas y hasta recibir homenajes en el Festival de Sanse. Por cierto, una novela buenísima que dio lugar a un película interesante es "La mancha humana" de Philip Roth, protagonizada por Hopkins, Kidman, Harris y Sinise (en el papel del escritor) acerca del tema del racismo, precisamente.
Como se puede ver no soy lo que se dice antinorteamericano, aunque sus repugnantes políticos y ese inextinguible racismo que nutre casi todo allí a pesar de los principios democráticos constitucionales, me hagan revolverme con frecuencia contra ellos. Su arte, la literatura y la pintura, la música y el cine, me reconcilian con ellos. Adoro sus escritores, el jazz y el rock, los expresionistas abstractos y, cómo no, las películas de verdad (no esa basura de violencia gratuita, terror-gore, humor infantil o comedietas venales, claro, pero su buen cine es muy difícil de superar).

viernes, octubre 05, 2007





Geometrías inesperadas en cualquier sitio. Pura poesía visual.


Las cuatro torres de la Castellana van llegando a su tope, con grúas y todo, salvo con la niebla de hace unos días, se puede ver el cielo. Algún día subiré a ese cielo de Madrid y prometo si está despejado unas vistas increíbles.

jueves, octubre 04, 2007





El Metro suele ir más a menudo como se ve en la primera foto (hoy) que como se ve en la segunda (ayer durante la visita de las autoridades que fueron a discutir en el metro sobre si el camino a la Moncloa es una via donde pueden circular ellos por el mismo carril, con un guardia en medio y poniendo orden (Ruiz-Gallardón) o por dos en paralelo y cada uno como crea conveniente (como dijo después Esperanza Aguirre. Pero eso si, antes de la visita se llenó el andén de personas en distintas labores de última hora (seguridad, limpieza de detalles que nadie observará después, etc.) y luego vendrían las miraditas de soslayo, la bronca en voz baja, con advertencia del alcalde a la presidenta ("que luego lo sacan en los medios, que lo se yo, recuerda la campaña electoral..."para que los periodistas no se dieran cuenta de una discusión tan continua como absurda por sus puyas mutuas a causa del poder en el partido Popular y sus perspectivas monclovitas en un futuro más o menos lejano. también fue curioso ayer que los trenes tuvieran una frecuencia tan ajustadita que el alcalde bromeaba en sus interrupciones por el ruido como si pusieran anuncios ("no se vayan que en un minuto volvemos"), mientras que en otras ocasiones tardan 7 u 8 minutos, llegan llenos y sin aire acondicionado, pero con la posibilidad de ser uno saqueado por algún carterista de los que pululan en los vagones aprovechando el descuido y las apreturas. como dije el otro día, podían viajar de incognito para disfrutar de verdad. Ah... por cierto, se han lucido los de Metro con ese anuncio que han tenido que retirar ipso-facto en el que un aficionado del atleti, es un cutre, fumador cabreado sin manos, que va en coche al estadio y llega naturalmente tarde al no encontrar aparcamiento, mientras el del real más fino y elegante va en un metro casi vacío a la estación Santiago Bernabeu (inaudito en día de partido, claro) no se pierde nada y es feliz (además, seguro que su equipo gana, porque el cabreo que se coge el atlético es de órdago). Eso es publicidad agresiva y otra cosa, cuento. Ya el otro día me metí con ese estúpido "efecto metro" pretendidamente
ecologista con una campaña de un mundo sin coches y tal y tal. Menos más que la propia presidenta ha dicho que se cese a los responsables de tanta insensatez. Por si alguien no lo sabe, yo soy aficionado del Real Madrid, pero me parece insultante tanto para unos como para otros ese anuncio. el video se puede ver en el multimedia de madridiario.

miércoles, octubre 03, 2007

Increíble, el vídeo que hay en el Multimedia de madridiario sobre la inundación del Metro de marqués de Vadillo hace unos meses. Observen con atención a la gente arrimándose al principio a las fotos electorales del PP (Esperanza y Alberto) y cómo segundos después de la huida una riada se lleva todo por delante. Y el papelón del pobre securata mirando sin saber qué hacer ante la tromba. Es genial.








La primera parte de la exposición Momentos Estelares de la Fotografía del siglo XX en el Círculo de Bellas Artes es aún mejor que la del depósito del Canal. No se la pierdan por nada: Desde The family of Man, la célebre exposición colectiva organizada por Stieglitz, los carteles de Lissitski y Heartfield, los libros y revistas de fotógrafía y ediciones vintage en las vitrinas, las fotos de nuestra guerra civil de Capa, Eugene Smith, Centelles, la moda de Avedon, Newton y Penn, los clásicos Horst, Brassaï, Doisneau, Cartier-Bresson, Alvarez-Bravo, Weegee, Kertész, Man Ray, Steiner, Ansel Adams, Rifenstald, Blossfeld, Moholy-Nagy, Robert Frank, William Klein, Winograd, Cindy Sherman, Salgado y muchos más, además de nuestros propios fotógrafos ya clásicos como Ortiz-Echagüe, Massats, Colom, Renau, Centelles y otros. Por cierto, abre también por las mañanas y hoy había bastante gente, lo que da idea del éxito de esta maravilla.
Hoy inaugura exposición la artista multifacética Susana Solano en ICO en esa calle Zorrilla detrás del Congreso, por donde va caminando a petición de un fotógrafo en un ratito que dejó de llover (más fotos en galería de madridiario).

martes, octubre 02, 2007

He escrito en mi otro Blog LOS CUADERNOS DE LINUS una entrada que quizás debía estar en éste, llamada EL MIRÓN INDISCRETO acerca de las restricciones que se producen cada vez más y de manera casi sutil a los derechos naturales de la gente: mirar (en mi caso también retratar porque la cámara es una prolongación de mi ojo, o lo pretende), escuchar (y contar en confianza lo oído, siempre con el recato y la prudencia en la mención de datos personales o rostros que identifican hechos que puedan ser molestos para sus próximos) y todas esas cosas de la cotidianeidad que nos amargan a veces el día si no sabemos defendernos a tiempo de los perseguidores y moralistas de turno. Es mi manera de estar de acuerdo (por esta vez, al menos, ya que en otras ocasiones no coincido tan de pleno con él) con Javier Marías en su artículo "Mozas no muy gallardas" del EPS de este último domingo.










En la fundación Canal Yii hay una magnífica exposición de Culos. El cartel con foto de Joan Colom y los propios culos de media docena de colegas que exponen en la sala, decorada con una tapicería roja y con puertas con mirilla para observar los culos, con la sorpresa que algunas son recíprocas. vean, vean... no se la pierdan, pero para hacer boca, ahí están esas pocas imágenes tomadas por las mirillas (algunas más hoy en madridiario.es).

Sombras y reflejos que parecen lo que uno quiera.

lunes, octubre 01, 2007

Aunque parezce un nuevo tipo de curso de inglés, que empieza por las plantillas (waffle-sole) y termina en la marca es publicidad en los cristales de los vagones de algunos trenes del Metro de Madrid. No me parece mal, pero ¡coño! se podían gastar algo en acondicionar los mismos, porque hay muchas personas que, aún no habiendo ya las temperaturas del verano, salimos sudando y aturdidas por el ruido del maldito aire acondicionado que funciona fatal y en algunos casos diríase que al revés; además de estropearse y mojar a la gente (hace unos días toda una fila de asientos chorreaban un agua negruzca en uno de la línea 5 y de arriba caían goterones haciendo huir hacia zonas seguras a los apretados ya de por sí viajeros y congelándonos a los próximoscon un cañón de aire frío.
Me parecen estupendos los textos literarios pegados, aunque muchos llevemos libro, pero la horrorosa voz chirriante que anuncia la estaciones en muchos trenes asusta a los niños y muchos mayores y deberían ponerla sordina porque siendo para ciegos no es imprescindible que esté molestando a todos y todo el tiempo, sumándose a esos maleducados que llevan la musiquita (o el ruido) de sus MP3 y teléfonos musicales para incordiar al resto del personal. Por no decir de esa publicidad a grito pelado en los andenes con el absurdo Canal Metro Madrid de noticias congeladas y autobombo de políticos del PP.
Y, por último por hoy, me encantaría que esos políticos (alcalde y presidenta, principalmente) a quienes acompaño con mis fotos muchas veces en campaña electoral, se pasaran de incógnito y en hora punta por los trenes de distintas líneas, y no sólo las recien estrenadas y preparadas para ellos ese día, y sintieran el olor a humanidad, las apreturas y calores, la mala educación de algunos ciudadanos que empujan y no dejan salir, ni ceden el asiento a los necesitados de ellos, embarazadas y ancianos sobre todo, por más que haya "asientos reservados". Los torniquetes que no funcionan o las máquinas de billetes estropeadas sin que haya empleado en taquilla, porque la compañía prefiere gastarse la pasta en vigilantes ociosos en lugar de empleados útiles. Y digo eso no porque a veces no sea necesario un vigilante;pero es que suelen agruparse en enjambres de cinco o seis con charletas sobre las chicas que pasan, fumando cigarrillos fuera de la estación o molestando a quienes no les caen bien, además de llevarse el material de los vendedores ilegales, lo cual no creo que tengan autoridad para hacer sin policías con ellos pero hacen (ayer mismo vi a tres con una bolsa de discos en Diego de León comentando las novedades del mercado. No digo que se queden con nada que no les pertenece, pero: 1 ¿están autorizados legalmente para requisarlo, 2 ¿quién controla lo que se llevan, cuando dejan al "pobre negro" marcharse para no perjudicarlo más?. En fin, son tantas las cosas que me pregunto cuando viajo en Metro que el simple hecho de ver una publicidad como esa que nos venden ahora en los luminosos "contra el cambio climático, el efecto metro" o algo así, o las que sueñan con un mundo sin coches usando transporte público de los grandes cartelones de andén, me resulta de un demagógico que me asombra su desvergüenza. ¡Ójala haya gente que me cuente cosas del Metro, porque si no, a lo peor, es que yo soy un paranoico que anda siempre criticando por que sí, con un servicio tan ideal.
Mi correo, por si alguien no lo conoce de antes es jljaen@madridiario.es





Entrefotos es una feria o mercadillo muy serio ya en el Centro CondeDuque donde los fotógrafos adheridos venden directamente sus trabajos (algunos son muy buenos y conocidos), charlan con los visitantes y se promocionan para poder vivir de lo que les gusta y hacen bien). Ha estado este fin de semana y yo quería haber puesto esta entrada el viernes, pero no pude subirla. No obstante no quiero dejar de mostrar el asunto y recomendar a quienes tengan interés en adquirir fotos que se pongan en contacto con la organización de evento y pidan catálogo de autores e incluso que se compren la "Caja de Luz" de la que aún quedan algunos ejemplares y que es una colección de 5 fotografías numeradas y firmadas en una caja que es un buen regalo.