


Estas aceras por las que apenas cabe una persona de perfil (eso si, hay sitio para que aparquen los coches) y desde luego es imposible para un gordo/a, con un niño, con un carrito o silla de ruedas, para ancianos con bastón y así sucesivamente son del barrio de Malasaña de Madrid. Menos mal que el alcalde dice que está a favor de los peatones, que si no...