Esta es mi flor de cactus anual. Cada principio del verano una mañana, después de haber sacado ese pedúnculo que al principio parece un extraña falo, se abre de pronto y deja salir un perfume muy denso pero agradable que atrae insectos voladores. Es una flor grande, unos 12 o más cms., blanca con los bordes ligeramente rosados y estambres y pistilos amarillos como se puede ver. Cuando esta tarde, siendo aún de día y con 34ºC de temperatura hoy, llegue a casa ya se habrá doblado y cerrado definitivamente y su pendúnculo irá decayendo en los próximos días hasta abrirse seco y lleno de semillitas. Me da tanta pena su evanescente fugacidad que desde que lo descubrí le hago cada año, al levantarme por la mañana y ser sorprendido por esa belleza, unas fotos que me recuerden lo efímero de la vida. El añó pasado floreció dos veces, tal vez este año me vuelva a sorprender porque la he visto dos excrecencias que podrian ser florescentes. En cualquier caso, miren ¡qué bonita es!.

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