
El arte del disimulo parece que se lleva en Madrid. Para que los pobres leones no vean la que tienen liada con la obras en la Carrera de San Jerónimo han metido en cajas a los pobrecitos leones del Congreso de los Diputados y se dedican a iluminar de colores rojo-amarillentos (¿será un remedo de bandera?) una pobre Cibeles harta de obras de obras a su alrededor y de manifestaciones multitudianrias que luego se quedan en nada (por cierto es curioso que los organizadores de la del otro día contra el aborto dijeran que juntaron dos millones y medio (46 personas por metro cuadrado) y las cincuenta y cinco mil y pico que dan los que cuentan por ordenador y desde el aire a los asistentes reales.
También en las alturas hay que limpiar las pintadas. Éstas en un edificio de la Puerta del Sol, con el riesgo de caer en una terraza si estás en un tejado sin correaje de sujeción.
Vengo ahora mismo de cubrir una manifestación por Chueca en la que la pancarta decía que ser transexual no es estar enfermo y tienen razón. Nos guste o no cada uno tiene derecho a hacer con su cuerpo lo que quiera y es una cabronada tratar como patología la sensibilidad diferente de otras personas.




Hoy me ha tocado (entre otras cosas) la exposición de Maino en el Mº del Prado. He visto unas gafas de sol caídas en el toldo del patio del claustro que hace de techo de una de las salas. Y, a la salida, ambientillo para turistas: carteles de toros con su nombre, un guitarrista estupendo tocando Albéniz. Hay que ganarse la vida, amigos... y mientras sea honradamente mejor que de político corrupto, mentiroso o idiota, como esos que creen que han exorcizado el tsunami Gürtel echándole las culpas a la policía, los fiscales o a Rita la cantaora (a esa no, que dice Fraga que de ella se fía, aunque anteayer hiciese la autobroma chusca de decir que "gracias a Correa le habían quitado el titular a Zapatero en su encuentro en la Casablanca con Obama", que ya hay que ser tonta y burra para hacer el chiste de marras). Y volviendo al museo me viene la reflexión de los pintores de esa época (casi todos los cuadros son religiosos, pero en los detalles y rostros hay una luz maravillosa) y los fotógrafos de ahora que nos pasamos el día escuchando sandeces mientras los políticos posan rodeados de micros sin decir nada o repitiendo la misma sarta de embustes que nadie se cree o respondiendo que no tienen nada que decir, como si los eligiéramos para estar callados y hacer de su capa un sayo. ¡Qué aburrido me resulta entonces este oficio de tinieblas donde no conseguimos apenas revelar un poco de luz de la morralla!.
Esta mañana cuando iba a hacer un tema he visto un torero en un escaparate, donde deberían estar todos en lugar de matando animales en las plazas. Pues eso...
El último solar de San Bernardo, en el centro y de colores ¡qué bonito es lo nuestro! cuanto se especulará o cuanta corruptela habrá detrás (o delante). En fin...
La pasada semana estuve en la presentación del Estudiantes y se ha puesto la mitad del equipo enfermo con gripe A. espero no haberla cogido, al menos no probé ese extraño cóctel con que nos agasajaron porque tenía alcohol y además con ese color, la verdad...
Reflejos metálicos en un ascensor.

Aunque no soy muy partidiario de poner en mi blog fotos en las que yo mismo salgo: aquí estoy con Laura Restrepo, una antigua amiga revolucionaria, hoy escritora de éxito y a la que no veía desde hace la friolera de 30 años, cuando aún creíamos en utopías de cambio social y nos organizábamos para ello. Y en la de arriba, un grupo de nosotros nuevamente reunidos para tomar una caña con ella con la disculpa de que ha venido a dar una conferencia. ¡Cómo hemos cambiado!. Cheli, Joven, Boinas, Harry, Linus, Luismi, Santi, Marta, Luci, Toñi y los demás. Muchos no pudieron ir o marcharon pronto, otros ya no están entre nosotros. Los demás resistimos con un poco de ética en nuestros trabajos y algunos incluso creen que aún se puede cambiar el mundo. Laura ha presentado recientemente una novela (DEMASIADOS HÉROES)en la que los protagonistas son una madre y su hijo adolescente que vuelven en busca del padre del chico con quien lo tuvo en aquella época y que al separarse crearon un vacío con secuestro del niño incluido que el hoy joven no comprende porque no está al tanto de lo que motivaba aquellas extrañas relaciones mezcladas con política y represión. Ella, antigua revolucionaria del PST argentino(que también fue nuestro partido en España hace 30 años cuando los fascistas de Fuerza Nueva nos mataron a una joven militante de 19 años, Yolanda González, secuestrada en una casa de Aluche adonde había vivido un tiempo la propia Laura al llegar con su compañero argentino huyendo de la dictadura militar de allá, con mi hermano y su esposa y la pareja que formaban la propia Yolanda y Alejandro, hoy profesor en el País Vasco. Ahora no queremos olvidarla porque fue uno de los hitos de la Transición, que permitió desarticular gracias a la enorme campaña que hicimos contra los fascistas a esas organizaciones continuadoras del franquismo más duro y meter en la cárcel a algunos de sus miembros. Pero ella, Yolanda, quedó en el camino y sus asesinos llevan años disfrutando de libertad. Todo ésto puede sonar muy antiguo a los jóvenes que no saben que si tienen democracia y libertades no es porque quisiera el monarca designado por el dictador y cuatro falangistas reconvertidos de pronto en demócratas para pactar con las fuerzas de izquierda en el exilio y los empresarios deseosos de hacer negocios con Europa y América sin ser tachados de fascistoides. Fué porque esos a quienes hoy no se quiere reconocer su esfuerzo (y ahí está esa actitud reaccionaria de los que no reconocen la Ley de Memoria Histórica y la necesidad de enterrar a todos los muertos con dignidad y para ello su exhumación de las cunetas y mataderos masivos) lucharon, penaron y algunos incluso murieron para que ahora este país se llene de aprovechados sin ideología y corruptos miserables a quienes lo único que importa es mirarse su ombligo o su cuenta corriente. ¡Váyanse a tomar por culo, se hagan llamar de izquierdas o derechas, todos esos hijos de puta sin memoria! Todo eso me pone a buscar en Internet y me hace pensar que yo también he escrito muchas páginas sobre eso pero no he sido capaz de darles la forma de una novela, lo que ya va siendo una obligación con mis propios hijos y con la gente que lo vivió conmigo.
Como no podía ser menos, la Gran Vía que va a cumplir su centenario también está en obras. Está claro que nuestro frustrado faraón olímpico no ha encontrado aún el tesoro bajo el subsuelo.

Banderas sindicales esperando un empleo decente. Hoy se celebra a nivel mundial el Día por el Trabajo Decente, ya que de indecentes está el mundo lleno. Empezando por los de los sinvergüenzas que después de disfrutar de hipersalarios y bonos se ponen superpensiones de millones de euros por hundir bancos y empresas y encima piden a los trabajadores que mantengan en precario su sueldo y puesto para que ellos puedan "confiar en la economía" que ellos mismos han jodido. Después están los millones de asalariados sin contrato (o en negro) y ganando miserias por debajo del nivel de subsistencia decente y los que estamos un pelín por encima de lo decente pero tenemos que hacer maravillas para llegar a fin de mes y además se nos pide trabajar más para mantener el puesto de trabajo. Mientras, la corrupción asuela el país y decenas de dirigentes del partido popular se lo han llevado crudo y no tienen pinta de ir a devolver nada (y a los que roban no es al Bigotes y a Don Vito, sino a las arcas públicas con contratos de saqueo y subvenciones a los amigos, es decir a usted y ya mi, para que luego no haya fondos para hacer más escuelas infantiles y polideportivos, subir las pensiones, crear empleo digno y esas cosas que sólo les importan como cita al margen en las campañas electorales). No se ustedes, pero yo estoy tan harto de sinvergüenzas metidos en política y políticos metidos a sinvergüenzas que me parece que si ésto era la democracia por la que luchábamos hace unas décadas me ha decepcionado profundamente. La próxima vez que me pidan el voto los que roban y los que les dejan robar los voy a mandar a hacer puñetas. Lo siento, porque el país tendría que ser tan mío (nuestro) como de ellos pero se han convertido en caciques y se ríen de todos los que piden justicia y equidad.