Hoy quiero poner algunas fotos antiguas de escritores a quienes visité o puede retratar hace años, entre otros:
Barry Guifford y Richard Ford, Julian Barnes y Salman Rushdie,Octavio Paz y Carlos Fuentes,Vargas Llosa y Bryce Echenique, Vaclav Havel,Ernesto Sábato,Paco Umbral, Luisa Castro, Fernando Arrabal,Savater, Caballero Bonald y algunos ya fallecidos como Manuel Vázquez Montalbán, Rafael Alberti, Gabriel Celaya, Montserrat Roig, García Hortelano y Pilar Miró, además de músicos como Paco de Lucía, Luz Casal y el gran Dizzy Gillespie. Tengo centenares de retratos en B/N o color y creo que voy a tner que hacer una página específica para irlos poniendo, porque llevo tantos años de oficio que me da pena mantener eso tan guardado. Por supuesto que van en Copyleft, o sea que no me importa que los usen siempre que se cite el fotógrafo y la procedencia: Juan Luis Jaén Urueña. Vivo en Madrid (España) y talvez cuente la historia de cada foto, porque la tienen. Por ejemplo, a Salman Rushdie lo visité cuando aún vivía en Islington (Londres) y me dió diez minutos para tirarle un rollo de diapos mientras su mujer iba a comprar la leche (eran las nueve de la mañana) y me enseñó el borrador, escrito bajo un palio indio, de Versos Satánicos. Ernesto Sábato acababa de presentar su Informe sobre las torturas en Argentina y me pareció de tal altura moral que opté por retratarle desde abajo. Vaclav Havel acababa de ser elegido presidente de Checoslovaquia. Etc.

























Dos poemas y un par de fotos:
DEUDA
Las fotos que vi durante mil años
se han convertido en semillas
enterradas en la memoria de los pájaros
que cantan al oír las vísperas del sueño.
Y se despliegan cada día
en los albores de mis ojos llanos,
arrumban como lágrimas de vida
y sacan la punta del iceberg de mi ansia.
Las fotos vienen a mí
desde detrás de paredes mudas
que nunca anunciaron nada.
Y estallan en mi pupila
justo antes de apretar el disparador de mi cámara,
justo antes de hacerse suyas,
es decir independientes.
Entonces ya no me pertenecen,
pueden ustedes tomarlas o tirarlas,
yo hice mi esfuerzo por recortar un poco el mundo
y ahora les miran desde la página
para gloria y desdicha de sus protagonistas.
Soy deudor de tantos otros
que dar suspiros no es más que devolver un poco.
AGONÍA
¡Ay! ¿A donde irán mis recuerdos cuando muera?
¿donde quedarán los olores, las sensaciones táctiles,
las imágenes queridas que se cuecen en mi yelmo?
En el cedazo de los vivos ¿se volverán a convertir en poesía?
¿Quiénes mirarán las cosas que yo he visto
y compondrán imágenes virtuales semejantes?
¿Disfrutarán ellos de aquel perfume de campos verdes
recien segados o del roce sutil de tu piel
en mi lengua enamorada?.
¿Habrá quizás un sueño parecido al que tuve yo
aquella noche que, después de conocerte,
supe que la pátina del tiempo
pasaría una y otra vez a nuestro lado
sin dejarnos elegir un fin después de enamorarnos?
¿Donde quedará la cama vieja
y la sábana manchada, el silencio de los árboles
y tu risa desarmada?
¿cuál será el destino del recuerdo
que se mece indeleble aún
entre mis pelos de loco
como una cucharada de amargura
por el día que rompimos los espejos.?
¿Cómo descubrir el hueco amanerado
de algún lugar del Universo donde,
muerto ya como especie,
alquien pueda descubrir mis sentimientos
y revelar de nuevo a cuatro vientos
que el amor es la única victoria
que la paz del corazón está siempre en candelero
para desde la poesía decir al mundo
"Eso es cierto. Allí estuve. Lo viví.
No como lo sienten los divinos,
humano soy
y voy viviendo
entre recuerdos y mistierios
que no acierto a desvelar,
pero te quiero."
Vida mía, soy tan nuevo en este mundo
de guerras y conciertos
que no ha de haber
entre los muertos un cadáver tan feliz
como este muerto,
que recuerda y se ríe de la vida
al pensar siempre que vivir es amar
y lo demás es cuento.
¡Libertad para los presos de conciencia y opinión en Cuba!

Nuestro pobre aprendiz de río, el Manzanares, sufre el ataque de las obras y se llena de basura, los patos que trajera Tierno Galván quedan aislados, ateridos, acojonados porque además han decretado su caza y captura por riesgo de gripe. Pero parece que uno resiste, ahí en medio, ahíto y solo se enmadeja y piensa quizás en otros tiempos , cuando la mierda y los escombros no anegaban su playa y hasta tenía una caseta. Me dieron ganas de llevármelo a esas hornacinas que hay en el centro cultural Galileo , donde estuve después viendo un par de exposiciones fotográficas, una de las mujeres de los presos cubanos que el régimen de Fidel Castro encarceló aprovechando el comienzo de la guerra de Irak y cuyos hijos, esposas, madres sufren a la espera del futuro libre.


