



Esta mañana varios miles de personas se han manifestado de Atocha a Sol por la dignidad del pueblo saharahui, para que puedan hacer un referéndum de autodeterminación que la ONU tiene aprobado y los marroquíes burlan sistemáticamente, para que sean puestos en libertad los presos que la monarquía alauíta tortura y encierra desde que el gobierno español (éste de ahora y los anteriores de distinto signo político) los dejara en la estacada tras huir de las colonias españolas en África a la muerte del dictador Franco dejándolas a sus suerte (en Guinea el dictadorzuelo criminal y corrupto Obiang hace del país su finca y se queda con los petrodólares; en el Sahara, el ávido de poder Hassan lanzó la Marcha Verde e intimidó a los últimos militares coloniales y luego se zampó por el morro la parte que le tocaba a Mauritania). Hoy, una vez más han venido a reclamar lo mínimo y lo han hacen como siempre pacíficamente. Lo escandaloso es que ese actuar pacífico sirva para que no les hagan ni caso, mientras en cuanto que se juntan cuatro violentos y queman algo ya todo el mundo está pendiente y quiere negociar. Como con los piratas somalíes, por más que sean otra población destrozada por guerras sin fin y cuyos recursos esquilman las grandes potencias en el mar y la tierra, dejándoles sin nada, ahora no hay más remedio que tratar con sus abogados londinenses para pagar millones y poner paramilitares con armas de guerra en los barcos pesqueros si se quiere mantener la explotación de las aguas del Índico y la libertad de los pescadores. En el caso de los pobres saharauís que a todo el mundo le caen simpáticos (menos a los marroquíes, claro, porque son quienes los putean) pero al final nadie se compromete de verdad a respetar sus derechos, liberarlos de las cárceles de Marruecos y permitir que decidan si quieren ser una República Democrática en lugar de permanecer bajo la bota alauíta.

Otoño.







"La española cuando besa, es que besa de verdad y a ninguna le interesa besar por frivolidad" dice la canción. Y por eso comparar directamente el beso de Brezhnev (presidente soviético y secretario del PCUS) con su colega comunista de la RDA, Erich Honecker, que fue pintado en el muro de Berlín, con el que hoy mismo se ha dado la líder-esa con su íntimo enemigo Rodrigo Rato en la aventura de Caja Madrid (hoy en la Caixa incluso se han reído juntos el hombre de Esperanza y su oponente Rato) que también se ha retratado brindando delante del trampantojo de la Puerta de Brandeburgo. Y ahí está, ahí está el Muro de Berlín falso para imaginar de lejos lo que fue el auténtico.
Estuve en Berlín, cuando aún partía la capital y cuando había que ir rodeando el muro para poder entrar al Este por el Check Point Charlie. Me encontré a medio camino con un joven "ostie" picando con escoplo y martillo el solito de madrugada, con su Travan aparcado cerca, como si quisiera tumbarlo entero. Le pregunté que por qué a esas horas y en solitario estaba allí y me respondió que era del otro lado y desde el día que hoy celebramos como 20 aniversario iba cada amanecer hasta el ocaso de la jornada a echar abajo la parte que pudiera porque su padre había muerto al intentar cruzarlo y él le había prometido a su madre que si podía lo derribaría (no se si murió tiroteado o preso o simplemente no llegó a verlo, pero ni su inglés ni mi alemán daban para más...). Eso fue una lección para mí que me impresionó y, cuando al tener que salir esa tarde del Berlín Oriental no me dejaron hacerlo por aquella Puerta de columnas y con la cuádriga mirando al otro lado, ante la que se formaban colas de alemanes que nada más cruzar al oeste se compraban plátanos y naranjas. Probé a correr (sabiendo que nadie me dispararía ya aunque hubiese vopos aún) por una zona junto al río y llegué a un punto donde un agujero en el muro conectaba con el lado del Reischtag. Allí paseaban soldados americanos y turistas comprando recuerdos como medallas y pedacitos de hormigón pintado. Lo atravesé con cierta emoción detrás de un abuelo con su niño en brazos que lo hacía una y otra vez, quizás para que el nieto se quedará para siempre esa sensación y luego metí mi mano en el bolsillo para tantear los trozos que aquel muchacho de la mañana me había regalado. Fue increíble, puesto que el lado oriental era una sombra gris del otro, con casas y gente grises entre edificios tristes pero espléndidos, como la vieja catedral o la Universidad alineadas Unter den linden, esa avenida a la que Hitler había quitado sus tilos para desfilar con sus tanques y en la que un hombre me enseñaba unas polaroids de adolescentes provocativas invitandome a disfrutar de una barata prostitución naciente, donde como en otros países del Pacto de Varsovia el cambio de moneda por la occidental era una tarea diaria con sorprendentes resultados (a veces la mayoría de los billetes eran falsos y otras ganabas 8 o 10 por 1).
Y la foto de más arriba fue una composición que hice con aquella carrera, pero me gustaría mostraros las otras que duermen en mi archivo casero. Algún día lo haré e incluso contaré más cosas de ese viaje por el miserable lado gris de Europa, adonde fui en busca de explicación a mis dudas y del que volví asombrado de la Humanidad.

Agua.

Como "es de bien nacido, ser agradecido" y hoy al asistir a la presentación del menú Fin de Año del Hotel Palace me han invitado a degustarlo tras hacer las fotos de rigor, y como además me ha gustado a pesar de los alucinantes nombres de los platos, relacionados con la astronomía para conmemorar que éste es el año de tal ciencia, os muestro lo que he comido (los vinos tampoco eran mancos, aunque ahí tengo problemas por el SINTROM que tomo y sólo los he catado apenas. Para que os hagáis a la idea de este menú quizás prohibitivo para la mayoría (cenar esa noche bajo la cúpula de colores del Palace con cotillón y habitación sale por más de 500 € por persona) los nombres de alguno de los platos que elabora Mario Sandoval son así como "Quasar de huevo incandescente con polvo de jamón ibérico y volcán de setas, espárrago y calabacín" o "Sol de foie dorado sobre eclipse crujiente con corazón líquido de almendras y brillos de licor", etc. y para postre "esponjoso esférico de Luna plateada con aromas de flores y núcleo de chocolate con especias" y un Chateau Lamothe 2003 Sauternes delicioso. Además de otros platos esa noche creo que dan champán francés, así que no sale tan caro ¿no?. qué bien vivimos los ricos... de vez en cuando.

Los anuncios del Metro son a veces increíbles. Miren el primero: dice "de todos los hombres de mi vida ninguno será más que yo", una buena manera de expresar el sentimiento antimachista de autodefensa de las mujeres agredidas. Pero, unos metros más allá, hay otro de una empresa de compra-venta de objetos usados que es hasta más feminista aún, lean: "¿el hombre de tu vida ya está fuera de tu vida? ... Véndelo" y una mujer sonriente nos muestra su anillo de compromiso con un gesto del dedo corazón erecto que como todo el mundo sabe indica "que te den..." y una sonrisa de esas que sólo puede poner quien se ha librado de un capullo violento. Muy buena la publicidad y sin subliminalidad alguna, queda tan claro que supongo que después del anillo habrá que vender el ajuar y hasta liquidar la hipoteca.
Hoy han fallecido dos intelectuales centenarios a los que admiraba: Francisco Ayala y Claude Levy-Strauss (antropólogo autor de grandes estudios que además resultan deliciosos de leer como Tristes Trópicos) que no habían perdido su lucidez a pesar de su avanzada edad. Descansen en paz.

De hace unos días en la feria Estampa me dejé sin poner por las prisas un tacataca minicampo de concentración (con sus ruedecitas para llevarlos a sus mítines) donde estaría muy bien meter a los políticos corruptos para que diriman sus diferencias en la intimidad y proximidad que da el lugar, al menos mientras los jueces no decidan encarcelarlos como merecen. Especialmente metería hoy ahí (como hacía La Codorniz con su cárcel de papel) a Esperanza Aguirre que ha inaugurado esta mañana una guardería con ese nombre "El Tacataca" escaqueándose de acudir a la reunión del comité nacional del PP en el que se habría tenido que enfrentar con sus enemigos íntimos Ruiz-Gallardín y Cobo y dar la cara ante el resto de la dirección por sus continuos desplantes. Allí se la echaba de menos, aunque tal vez Rajoy y Cospedal respiraron hondo en su ausencia. Lo dicho, para tacataca político el de la foto al que la lideresa no se quiso acercar en su visita a la feria susodicha, pero que hoy la sirvió de disculpa. Lo otro, apuntar, es una forma de de decir que ya nos tienen hasta los c... y que las frasecitas que nos han dado en la puerta los del PP dichas por Rajoy en su discurso, ya no valen :"No habrá próxima vez" -cuando todos sabemos que sí, porque tanto Aguirre como Camps están enteros y dispuestos a hacer su santa voluntad en su taifa particular; lo de "El partido Popular es un partido nacional, unido y limpio" no se lo cree ni él en sus dos terceras partes: ni unido ni mucho menos limpio cuando conocemos tantos casos de corrupción y lo que te rondaré, morena, que dicen que en los próximos 40.000 folios de Gürtel salen algunos que están que se caen; que "lo ocurrido es inaceptable... " es verdad, pero no dice si se trata de la corrupción misma o de la pelea de gallitos en su corral, por lo que o aclara qué es lo inaceptable realmente o que se calle de una vez; y lo de que "va a plantear a la sociedad un pacto contra la corrupción", es sencillamente una salida por el morro, ya que lo que tendría que empezar por hacer es limpiar su propio partido de sinvergüenzas, demostrar que sus finanzas no han bebido de los fondos de bellacos que pagan por conseguir facturas con las que timar al Estado y luego echan al cepillo de la capilla de Génova unos euros para comprar voluntades y silencios. Luego, que proponga pactos sociales, cuando su credibilidad y honestidad como partido no dejen lugar a dudas. Mientras, seguiremos esperando el próximo capítulo que, como en los viejos tebeos... continuará.
Edificio "crucificado" en plena Gran Vía de Madrid.
La última vez que vi a Jose Luis López-Vazquez fue por la calle y no quise molestarle, preferí simplemente retratarlo mientras se iba. Adiós.
Pequeña abstracción en una chapa metálica.