A mi esta foto me parece divertida: la mirada de Figar, consejera de Educación, la vicerrectora y Aguirre confabulando... qué se yo... en la toma de posesión del nuevo rector magnífico (qué bonito título) de la Universidad Politécnica de Madrid, en la que Esperanza Aguirre estaba tan contenta entre las cámaras que le dijo al rector en el pasillo: "hoy esta es la cita más importante para la prensa, porque he venido yo..." Eso es ego y como no se calla ni debajo del agua...
Queridos amigos, no somos nadie. Hoy es mi maldito 56 cumpleaños. Y me qudan menos para reunirme con ese fulano de la foto...

Vista de una peluquería latina de las muchas que se han abierto en Madrid, esta en la plaza del Carmen junto a ese mural con frase del alcalde Tierno-Galván que se llamó Muro de la Paz, cuando el Ayuntamiento de Madrid tenía un comité por la Paz y el Desarme, año 1982. Y ahí sigue con su arco iris y su silueta madrileña tan demodés.
Varios edificios de la calle Alcalá se reflejan en una chapa.
¿Saben que hay restaurantes de Madrid que se están planteando cobrarnos la jarra de agua del grifo que pedimos al comer porque dicen que no consumimos bebidas de pago que es donde está su beneficio?. Y ¿si no aceptamos apoquinar varios euros por el agüita fresca del Lozoya nos van a tener a palo seco? o nos van a echar con cajas destempladas como ese maitre maleducado que cuenta hoy Azúa en El País que al pedirle un cambio de mesa a zona de no fumadores porque la hija del cliente tenía asma le respondió sin pizca de vergüenza, el muy "profesional": "¿usted viene a comer o a tocarme los cojones?". Porque si se van a poner así de golfos me parece que no sólo se les acabaron las propinas sino que se van a llenar de reclamaciones. Pues hala... a mi me gusta comer con agua en casa y en los restaurantes y me parecería una pasada de cuidado pagar por eso, pero lo mismo también están pensando en cobrar el aire que respiremos, el suelo que pisemos y el uso de los servicios. Por cierto, que ya cobran por el pan y colines que no te comes y por los cubiertos, como si estuviera de moda elegante zampar con los dedazos y limpiarse los morros en la manga de la camisa. Ya les vale...
ANUNCIOS:
"...y no dejes que te engañe". Aunque siempre me salto la publicidad de la tele, a veces, en esa parte cutre de anuncios de la mañana tras los informativos, antes de los programas de entretenimiento matinal que ya no veo, queda unos minutos encendida accidentalmente y me encuentro con algún estúpido comercial para consumidores natos que me deja estupefacto. Es el caso de uno de esos tipo "politonos" que dice literalmente: No permitas que tu pareja te engañe, con el localizador de llamadas puedes saber siempre donde está. Manda un mensaje al ... y sabrás donde se encuentra". Y yo lo flipo, o sea un sistema GPS espía para que los acosadores, maltratadores y novios/as o maridos celosos puedan controlar a distancia y sin él saberlo al OBJETO de sus patológicas manías persecutorias: que alguien te tenga en la agenda es un regalo envenenado. Es increíble no ya que se venda sino que se permita en esta sociedad machista en la que se llama Amor a lo que sólo es deseo de poseer y dominar al otro y que produce docenas de crímenes "pasionales" al año, este van cerca de 30, pueda vigilar con SMS a cualquiera a través de un servicio de persecuciones concretas. Indignante que cualquiera con nuestro número sepa donde estamos "por si le somos infieles" o no hemos acudido a una cita, el indagador nos vigila. Después del maldito invento de los "numeros ocultos" esta perversión del sistema es el colmo. Claro que así se facilita mucho la tarea de matar y acosar.
Luego está el de la faja "adelgazante" que reduce dos tallas (¡) y con el que regalan ¡una tabla de yeso! para ponerse debajo y que así la paciente impaciente se meta (y se ve en las imágenes ridículas) bajo la faja el tablón que simule su delgadez. Increíble que haya tontas que lo compren, pero vienen el verano y la presión mediática fuerza a las mujeres a estar delgadas y los gimnasios y esos sádicos instrumentos de gimnasia que también venden por televisión (los hay tan espeluznantes que parecen instrumentos de la Inquisición ) exigen un esfuerzo casi nunca recompensado con la figura esperada porque, entre otras cosas, se trata de idealizaciones marcadas por vendedores de moda y personas a quienes no les gustan ni las mujeres ni los hombres normales sino forrarse.
Otro es el del famoso colchón inflable para que quienes nos visitan no se gasten los cuartos en hoteles, que no ocupa nada y se hincha en un pispás, aunque las imágenes son tan absurdas que uno le hacen recordar aquellas épocas en que cuando venían los parientes del pueblo y tenían que acostarse sobre y bajo las mesas o en los pasillos o en aquellas dolorosas camas-mueble con las cabezas y pies contrapeados, no sé si me entienden .
Y están esos crueles anuncios de usureros, llamados "reunificadores de deudas" no sé si suficientemente controlados por el Banco de España, que prometen a los pobres desgraciados que ya no pueden hacer frente a sus hipotecas, las letras del coche y los electrodomésticos, el colegio privado, los recibos de consumo y que quieren además comer todos los días, que pongan toda su deuda en manos de ellos para hacer un sólo recibo con fantásticos intereses que los despellejarán sin haber podido pagar nada más que éstos durante años, pero que con una simple llamada de teléfono les será comunicada la aceptación de su esclavitud de por vida y el quedarse sin nada en cuanto dejen de pagar a los usureros (los hay que se anuncian mediante pasquines pegados a paradas de autobús y farolas con números de móvil y sin dirección lo que da la idea de la clase de mafia que debe haber detrás para extorsionar y amenazar al no pagador). Lo llaman reunificar las deudas, pero aquellos desesperados que se entreguen a esos vampiros han de saber que si esas "sociedades de la usura" se hacen cargo de los recibos de clientes morosos es porque piensan sacar buena tajada y quedarse con las propiedades de los pardillos en cuanto flaqueen.
Y se acuerdan de aquellos inventos como las pulseras o las jarras que magnetizan el agua, pues siguen cobrándose idiotas que "curan su salud" lo mismo que todos esos magos estafadores, echadores de cartas y tarots, adivinos de tres al cuarto ante cuyos teléfonos hay que esperar el tiempo límite para que estafen el máximo a los gilipollas que confían en sus consejas y lecturas del falso futuro.
La maravillosa suciedad de consumo para la que nadie parece tener alternativa alguna y que es como un callejón sin salida para la humanidad, a la que consume y destruye para que unos pocos sigan manteniendo todo su poder aunque sea a costa de la degradación del medio ambiente y de la miseria de la mayoría de los seres humanos, está basada en el ancestral y siniestro arte de robar (esa si que es la más antigua profesión, la de los abusones que se quedan con todo) y para eso ha inventado leyes que protejan sobre todo a los más sinvergüenzas, a los psicópatas capaces de organizar guerras y estafas masivas para mantener su poder y vivir de los otros. ¿Es que no se puede poner freno a esa marea de estafadores porque hay que proteger las malditas leyes del mercado y la libre incompetencia a mayor gloria del capitalismo salvaje?.