
Ayer noche en un debate en TVE, el aún alcalde Ruíz-Gallardón se puso muy nervioso por una pregunta que el candidato Sebastian le hizo acerca de su relación con alguien de la Operación Malaya, esa de los especuladores del ladrillo en Marbella que ha llevado al más de cien personas al talego. Se lo tomó como algo personal, por lo visto a ver la foto de una chica, testaferro del principal implicado Roca y a la cual el juez ha impuesto una fianza de 50 millones, respondiendo que no quería hablar de cuestiones personales; mientras, el otro le pedía que explicase solo los aspectos relacionados con inversiones en Madrid. Por lo visto, el que se puso hecho una furia fue su segundo, Cobo, que insultó en los pasillos de TVE a Sebastian por haber tocado un tema tan espinoso. A los madrileños no nos importan las relaciones personales de un alcalde o su entorno, desde luego, pero yo creo que el Sr Ruíz Gallardón nos debe una explicación por la parte del ladrillo. Hoy, al pasar en un autobús descubierto por Recoletos, nos hemos cruzado con un bus electoral del PSOE y, como se ve en mi foto, el alcalde ha apartado inmediatamente la vista y "se ha hecho el loco". Y sé que lo ha visto porque su compañero de asiento Villanueva ha advertido el cruce y ambos han girado el rostro como "quien no quiere la cosa". Razones para atragantarse no deben faltar cuando un asunto tan serio como la Operación Malaya irrumpe de pronto en la campaña electoral de Madrid y en público. (en ociocrítico Carmen Sánchez Carazo ha sacado un par de documentos del boletín del Ayuntamiento sobre la declaración de "utilidad municipal" de las obras del palacio deVillagonzalo y sobre el Frontón Beti-Jai que Corulla pretendía convertir en hoteles). No obstante, si no se pueden hacer mas que conjeturas, resulta peligroso jugar con fuego y mezclar en TVE un asunto profesional con lo que no parece serlo.
Habría que recordar ahora también que la explotación de la plaza de toros de las Ventas le fue adjudicada por Esperanza Aguirre a otro de los implicados en la susodicha Operación Malaya (SanRomán) que no pudo concursar al final.
En la otra foto, le regala un nardo a Marisa, su mano derecha como sabemos todos y suele decir él, para felicitarla por su cumpleaños.
Creo que hoy Izquierda Unida ha denunciado la actitud de Aguirre al seguir inaugurando como si nada extensiones del Metro, hospitales sin acabar y "lo que te rondaré morena..." -que dice el refrán- porque en los próximos piensa hacer más, entre otras los tranvías a los pueblos del Norte y el Oeste, como ese en que estoy detrás de ella el día que los presentaron en la foto del folleto electoral. Cuando hace unos días yo señalaba el uso de esas fotografías de la Comunidad de Madrid para su propaganda de partido, lo que trataba de explicar es que aunque eso sea una nimiedad en plata, con ello se señala la actitud de uso y abuso del poder sobre la propiedad pública y una codicia como candidata por lograrlo que sobrepasa los principios éticos de la política democrática. Ayer, después de dar las medallas de la ciudad, el alcalde fue requerido para hacer unas declaraciones y, ante la posibilidad de ser acusado de utilizar el Ayuntamiento con fines electorales, optó por hacer la rueda en el exterior, seguramente con todos los medios de sonido e imagen puestos a disposición de la alcaldía desde luego, pero al menos parecía querer dar otra impresión.
Eso de aprovecharse de todo -sea la defección de un par de tránsfugas para hacerse con la situación, como ocurrió hace cuatro años con gran jolgorio de los populares,aunque muy mal rollito del entonces presidente Ruiz-Gallardón que parece jugar en otro campo-, o sea usando medios, fotos o vídeos y, sobre todo las famosas "inauguraciones" de lugares sin terminar que serán de uso público y en medio de una campaña electoral, con los redaños de populismo barriobajero en baños de masas de una candidata aristócrata que no tiene ninguna vergüenza en disfrazarse de lo que sea para caer bien a sus seguidores, desde vender hospitales que tardarán un años en abrirse, o estaciones de Metro hechas apresuradamente para coincidir con estas fechas, pero que no pueden dar servicio a nadie porque las viviendas de alrededor aún no han sido terminadas, ni las calles puestas ni existen comercios, colegios, centros de salud y demás servicios necesarios para una vida decente.
Lo suyo es ganar como sea, hasta que empuje a Rajoy al hoyo del olvido a base de ser ella quien empieza cada mitin atacando al gobierno estatal y, de paso por si se le pone en medio, a su "hermano" Alberto, con el cual se lleva fatal. Eso es lo que brilla en sus ojillos de "chulapa" con todos los recursos a su alcance, incluyendo por supuesto a la muy partidista TeleMadrid (o tele-Espe como es conocida) que le dedica todo el tiempo del mundo a señalar "sus logros" en esas "inauguraciones" tramposas que, como decía, ha denunciado IU.





Hoy es San Isidro, una leyenda de Madrid convertida en santo patrono para que las majas y los chulos con trajes inventados por los zarzueleros y cupletistas de hace un siglo y un hablar absurdo que hoy imitan hasta los políticos en la Pradera de San Isidro se diviertan comiendo churros, rosquillas tontas (sin azucar) y listas (con), beban agua en la fuente de la ermita del santo haciendo unas colas de horas (menos los políticos que llegan y "besan el santo" sin esperar), prueben los entresijos y gallinejas (que son tripas de cordero fritas en sebo (por cierto, riquísimas pero todo colesterol) se besuquean y hacen fotos, escuchan a las cantantes y compran barquillos y globos a los niños, se tumban en mantas para comer en el prado y luego dormitan la siestecilla (si les dejan las fanfarrias y los gritos del gentío) bajo los árboles mirando un horizonte de Madrid "que no se lo salta un gitano". para mi es un auténtico coñazo, dado que no me gustan las apreturas ni disfruto con el bullicio típico de los madriles (aborrezco también la Fallas, la Feria, los Sanfermines, las Semanasgrandes y todas las otras horteradas populares que tanto encantan al "pueblo" y a los políticos (excepto a Gallardón, que va tempranito a la Pradera para evitarse el mogollón, pero quedar bien con el Santo). Pero bueno, al fin y al cabo, son las fiestas de primavera en Madrid y la tradiciópn dice... etc. Pues nada, a ver si pasan pronto.


Ya estamos todos esperando la "vibrante" campaña electoral, desde el campo a la ciudad. Se notan las ganas ¿no? Por cierto, hoy han presentado sus programas los candidatos. Me ha tocado ir a los del PP: Esperanza Aguirre y Alberto Ruiz-Gallardón. El del alcalde es un librote como un tomo del Espasa, más de un kilo de propuestas. El de ella un folletito de unas 50 páginas con muchas fotos. Y, casualidad de la vida, en una salgo yo detrás de la ínclita conductora de un tranvía ¡con la misma camiseta que llevaba hoy! una de rayas azules horizontales tipo marinero. Afortunadamente la cámara fotográfica me tapa la jeta. Pero eso me ha hecho preguntarme algo que tiene que ver con el uso de los bienes públicos para fines privados: las fotos de los folletos fueron hechas por los fotógrafos que trabajan para Presidencia de la Comunidad y para el alcalde y facturadas a esos organismos (creo que se trata de trabajadores autónomos), propietarios ahora de los derechos de reproducción de las mismas, pero aparecen en los folletos electorales del Partido Popular, lo mismo que las de los carteles preelectorales retocados del casco y el coche.
¿No deberían explicar esta confusión de usos privados con lo que hemos pagado todos los madrileños? Ya sé que para la mayoría de los políticos "todo el monte es orégano", pero es que ya está bien.... que "la mujer del César no sólo debe ser honrada, sino parecerlo" como decía un refrán antiguo. Pero es que ya se han acostumbrado a "hacer de su capa un sayo" y lo mismo inauguran hospitales donde no hay ni WC, aunque los carteles lo digan, los aparatos médicos son de alquiler (la incubadora del de Vallecas se la llevaron un par de horas después en una furgoneta y de hecho, me contó el compañero que fue allí, tenía un cartelito que indicaba era prestada.
Y, si vamos a creernos más mentiras (porque eso es mentir descaradamente a los electores y vecinos que cuando acuden se encuentran que no estará operativo hasta 2008) yo tengo que decir que lo de las listas de espera reducidas es: el mes pasado me citaron en el Ramón y Cajal en cirugía general y la médico me indicó que no sería posible operarme hasta Octubre, y en febrero recibí mis citas para cardiología (ecos y radio) a las que tendré que acudir ¡en marzo de 2008!. Así que... "quien no te conozca, que te compre..." Otra cuestión tan sospechosa de neutralidad como el famoso mapita del Metro que, por cierto, también ha salido ya en un folleto sin que sepamos si ha sido aprobado por el consorcio de Transportes, es que en los actos de la Comunidad, como hoy en uno de la consejería de Familia y Asuntos sociales, está el color naranjito de su campaña para crear confusión, lo mismo que esa sinvergonzonería de Valencia donde el repulsivo Bernie Ecclestone, dueño y señor de la Fórmula 1, ha prometido hacer un Gran Premio desde el año próximo (algo bastante insólito, puesto que España tiene otro y se tarda en gestionar, salvo en países tan democráticos como Bahrein, Malasia, China y próximamente Rusia) con la condición de que gane el PP. Yo, que sigo las carreras de Fórmula 1 desde que corría Jim Clark y tengo revistas firmadas por Graham hill, Mario Andretti, Bruce McLaren, Pier Courage, Pedro Rodríguez Jochen Rindt y otros pilotos desaparecidos, es decir que no soy un "alonsista" aunque admire a quien es hoy sin duda el mejor, me siento avergonzado de que el circuito esté en manos de esa clase de mafiosos, entre los que además del hijo del dirigente nazi Mosley y el petimetre de Ecclestone ahora tenemos al "yernísimo" de Aznar para gran desgracia.

El interior de la antigua estación de Atocha es actualmente un invernadero enorme con plantas exóticas y tortugas en los estanques (las que abandonan cuando se cansan los que regalan mascotas como si fueran juguetes).

Gente divertida por Madrid, una escuela de teatro sale a la calle en busca del buen humor de los viandantes ¿lo encontraron?