
En la tapia del antiguo Matadero de Madrid, ahora lugar de cultura con exposiciones, teatro (naves del Español) y actos festivos, conciertos, etc. me encuentro un cartel de un proyecto "artístico" de hace un par de años: querían "un descampado" y lo curioso son las respuestas escritas por vecinos: "bien... firmado, las ratas", "pero cuanto gilipollas", "el barrio no está de acuerdo", etc. Vamos que la gente se toma las cosas del "arte" con cierto cabreo, supongo que por miedo a la imaginación perversa de los artistas los vaya a estropear el barrio. ¡Como si no lo llevara ya haciendo el alcalde desde hace años, que tiene esa plaza y sus alrededores hechos unos zorros.! Como los grupos escultóricos (uno cubierto de lonas y el otro en los talleres de recuperación porque lo jodieron con las grúas) que están así sine die.



Parece que este es el año de las reales anécdotas que acaban en dibujos de camisetas, portadas censuradas (El Jueves) y raps varios con los que felicitar el año, como éste de esa revista de humor irrespetuoso que tanto nos gusta a quienes no nos conformamos con lo permitido por la autoridad competente (como dijo aquel infausto 28F un guardia incivil: "militar, por supuesto". Aunque ahora es más normal que sea con otro apellido, como judicial o editorial, por ejemplo. Bueno, pues .... a disfrutar.... como dicen "ellos". Eso sí con condón no vaya a ser tengáis un disgusto y salvo que sea vuestro real objetivo pillar los 2.500 de vellón para comprase una buena tele de plasma y lo que sobre para dodotis (como se suponía que celebraba aquella censurada portada que ahora, una vez castigados, repiten con gorrito navideño, como cuando les ponemos a los niños y a los polis una trama de inidentificación). La frase de la camiseta (lleva G en lugar de R, para hacerse los graciosillos) ha sido considerada por un famoso periódico norteamericano una de las más importantes del año 2007, fíjate... y en Argentina un programa de TV se ha puesto ese título, yo creo que los del canon de la SGAE tendrían que empezar a cobrar derechos (de copia privada, dicen,pero se los cobran a todo quisqui) y abrirle una cuenta al rey ¿no?. Ah, y aunque no quisiera que sirviera de precedente, por una vez estoy de acuerdo con los del PP, seguramente por distintos motivos, cobrar indiscriminadamente a todo el que se compre un MP3, un teléfono, un ordenador o simplemente discos para grabar con lo que se quiera (por ejemplo, yo pago a esos ladrones un canon por mis propias fotografías de las que ellos no me distribuyen ni un céntimo, sin embargo) me parece una tropelía, un arramploconloquepilloporquesí, una caradura de tamaño máximo, ya que somos muchos los autores no asociados que tenemos que grabar nuestras cosas para que otros que no dan ni palo se lleven cacho.

Sitios a los que no nos gustaría ir el año que viene: la cárcel y el fuego (por ejemplo).
Creo que en las páginas de Madrid de El País del domingo sale un reportaje sobre blogueros madrileños y me llamó una periodista para hacerme algunas preguntas. Así que he pensado lo de poner una foto mía, pero fíjate, yo con estos pelos...
En la Academia de Bellas Artes de San Fernando ha sido presentada la exposición de esculturas, vaciados y bronces sobre todo, que compró el mismísimo Velazquez para la práctica del dibujo y modelado.




Recortables, esas hojitas de papel con las que jugábamos los niños/as de antes cuando no teníamos dinero para comprarnos videojuegos (en realidad no habríamos sabido qué coño podría ser eso, porque no había ni un ordenador en toda España), ni tan siquiera una bici o un balón de cuero, que los reyes magos no se acordaban de traer. Era cuando (in illo tempore, o sea en tiempos de Maricastaña) sólo la imaginación propia y las conversaciones no chateadas sino directas con los amigos pues no teníamos ni teléfono fijo (el único que tenía un móvil en el mundo era el detective de cómic Dick Tracy en su reloj). Entonces jugábamos con chapas en las que poníamos dentro dibujado o recortado de un cromo o periódico a los ciclistas de la época que eran Bahamontes, Coppi, Berrendero, Poblet,...) o los equipos de fútbol entre los que no podía faltar el Real Madrid pentacampeón de Europa con Di Stefano, Puskas y Gento y el Barcelona de Kubala, Kocsis y Ramallet, etc. Yo, con mis vecinos de Fernández de los Ríos 57 bis, enfrente del cual había una vaquería con su maravilloso olor a caca de la vaca y a leche recién ordeñada. Pero, a lo que íbamos, en el Museo del Traje hay una pequeña exposición de antiguos recortables. No están aquellos de soldados de la segunda guerra mundial o de indios y americanos, romanos y cartagineses y cosas así que yo pegaba a una cartulina y me servían para hacer batallas por el pasillo de casa, pero hay cosas curiosas como esa demencial Shirley Temple con trajecitos de falangista y flamenca o los decorados teatrales y personajes del Tenorio y otras del siglo XIX francesas y hasta rusas. Una "pocholada"... oye...
De cuando era pequeño, recuerdo una tonadilla que cantaba mi abuela, Loreto Casso Guirao, de cuando era novia de mi abuelo, Luis Urueña Sagredo al que le tocó hacer la mili en Melilla durante 3 años, que decía algo así:
"En el Barranco del Lobo oo
hay una fuente que mana aa
sangre de los españoles ees
que murieron por la patria,
pobrecitas madres cuanto llorarán
al ver que sus hijos a la guerra van.
Ni me lavo ni me peino oo,
ni me pongo la mantilla aa
hasta que venga mi novio oo
de la guerra de Melilla
Pobrecitas madres... "
Hoy he leído en el periódico "Público" que lo que hicieron en el Rif los españoles fue una auténtica canallada colonialista. Bombardearon con gas mostaza (el primer aviador que lo hizo fue Ignacio Hidalgo de Cisneros), ya prohibido por la Convención de Ginebra tras la 1ª Guerra Mundial, las poblaciones civiles rifeñas para castigar "al moro", ese a quien se consideraba salvaje y " animal nocivo", gaseando zocos, tierras y aldeas para arrasar la retaguardia, es decir a la población civil. Esto era en 1923 y los bombarderos llamados Goliath tiraron bombas de "iperita", "cloropicrina" y "fosgeno" que se quedaba en las rocas, el agua y la tierra, el ganado moría envenenado, los niños y mujeres se asfixiaban y quedaban ciegos y los supervivientes sufrieron de cáncer. Hay que recordar que la Semana Trágica catalana de 1909 se produjo porque los barceloneses no querían ir a luchar a África y que la monarquía de la época mostraba su apoyo a tan impopular guerra, llegando a hacerse célebre una frase de don Alfonso XIII al general Silvestre (que hoy sería considerado asesino de guerra y culpable de crímenes contra la Humanidad, seguramente) cuando justo antes del Desastre de Annual (en ese Barranco del Lobo de la canción, donde murieron unos 10.000 soldaditos para que esa España en declive siguiera creyendo que mantenía restos del imperio) le telegrafió diciendo "Olé tus cojones", algo así como el reciente "Porqué no te callas" de su nieto pero en una situación mucho más grave. El líder rifeño de entonces derrotó a los españoles, luchando hasta el 26, pero fue deportado a la isla de Reunión y a El Cairo por los franceses cuando se le ocurrió meterse con ellos en el 27 (pocos días antes de eso hubo ataques químicos, cuenta la historiadora María Rosa de Madariaga). Se llamaba Abdelkrim y fundó una república del Rif, antes incluso de que existiese el mismo Marruecos independiente actual. En esa guerra colonialista criminal se curtieron matando moros primero y reclutándolos a la fuerza después para combatir contra la República Española, aquellos ilustres militares facciosos que fueron Sanjurjo, Mola, Millan-Astray y Franco. También el principe marroquí Hassan en 1958 reprimio´las revueltas rifeñas con napalm, por cierto.
Ya sé que ésto se sale de lo que suelen ser mis temas típicos del Blog, pero me resulta tan indignante la demagogia que se cuenta de nuestra propia Historia ocultando esas terribles verdades que no tengo más remedio que hablar de ello. Es cierto que, en esa época, los turcos cometían el genocidio armenio y que los ingleses también bombardeaban con gases a los iraquíes rebeldes, los italianos a los etiopes (ese gran imperio africano al que los fascistas llamaban Abisinia ) y los franceses y belgas no se portaban mejor con sus colonias africanas, pero cada uno tiene que mirar primero su propia Historia y no se pueden olvidar todas aquellas mentiras falangistas de "por el Imperio hacia Dios" con que nos engañaban de pequeños, cuando mi propia abuela (había servido en la casa real, ya que su tío murió a consecuencia del atentado de Mateo Morral contra la boda de Alfonso XIII siendo palafrenero de la compañía de palacio y gracias a eso recibió ella estudios en un tiempo en que las mujeres no tenían esa suerte y menos siendo de clase trabajadora), aprendía en el corro de la patata esas cancioncillas heroicas que años más tarde me enseñó.
Yo creo que, a la pregunta que hace ese periódico: "¿debe España pedir perdón por el uso de armas químicas en el Rif?" la respuesta es sin dudar: ¡SI! y reparar en lo posible los daños que hizo.








Don McCullin ha estado en Madrid para presentar una exposición en el Canal. Su mirada parece dura y fría, pero la sensibilidad que muestran sus fotografías es enorme. Y deben ver el corto de William Klein del que muestro algunas imágenes con subtítulos para hacerse a la idea de su enfoque. No se fía de los contactos dice porque las que valen son las que le impresionan al hacerlas mucho más que las que pueda elegir su editor. Y ha estado en tantas guerras que, sin considerarse fotógrafo de guerra, no se puede hacer una historia del siglo XX sin poner sus imágenes convertidas en iconos de las de Chipre, Irlanda, Biafra, Viet-Nam, Líbano, Bangla-Desh, Palestina, etc. y así hasta las de Etiopía en este mismo siglo. Son simplemente extraordinarias y la muerte está tan presente en ellas que su pudor pidiendo permiso a los familiares o retratando a quienes iban con él es tremendo.
EL CURIOSO CASO DE "EL DIABLO VESTIDO DE OSITO DE PELUCHE"
Hoy hubo junto a la Casa de América una manifestación de funcionarios de Justicia de la Comunidad de Madrid, con pequeñas proclamas fotocopiadas en las que se veían dos fotos (la de arriba era de Esperanza Aguirre y junto a ella ponía "el diablo", debajo decía "se viste de" y debajo otra foto y nombre que completaban el título de una película. Yo, como es mi obligación y vocación de periodista gráfico, hice fotos de los manifestantes y me metí dentro del edificio para seguir con el arquitecto Richard Rogers y el político del PP que participaba en el acto sobre el "Campus de la Justicia" ante un montón de estudiantes. Luego, cuando salió el político del ramo y hubo de ser acompañado hasta su vehículo oficial por varios policías antidisturbios, dado que los manifestantes le increpaban por cosas del convenio laboral, seguí haciendo fotos sin otro afán que recoger un hecho informativo para llevarlo a mi periódico. Pero esas fotos no pueden salir, supongo que por cortesía con el político que había participado en un acto organizado por mi periódico en éste prefieren no darlo. Lógico ¿no?
Que ¿qué tiene que ver eso con lo de la maestra inglesa en Sudán, arrestada y expulsada por unos fundamentalistas irritados a causa de que ella había aceptado que sus pequeños alumnos pusieran a un osito de peluche el nombre de Mahoma, y para la que manifestaciones de fanáticos piden la muerte y que en un principio iba a ser castigada a 200 latigazos y nosecuantos años de cárcel? Pues, por supuesto, nada. Porque una cosa es la vida y otra el amor propio, el cual puede ser tragado y ya está. A no ser que empecemos por el principio ese de las libertades (entre las que está el derecho del editor para decidir qué se publica y qué no y la de un incontrolable como yo, que se empeña en retratar la realidad que tiene delante, le guste a mí o a los demás o no, y encima pretende que lo saquen los periódicos porque nadie más lo ha fotografiado. Un afán que puede resultar incómodo para cualquier esfera de poder, dentro y fuera de este mundo, pero es que yo soy así. Y, es que en todas partes cuecen habas, que decía mi abuela. ¡Ah!, y por supuesto, que nadie me pida una foto porque no se las pienso dar no me vaya a meter en un lío, que bastante hago con ponerlas aquí en este blog que es mío pero en pequeñito para impedir el uso inapropiado de las mismas.

Esta mañana en los ayuntamientos democráticos de toda España se han juntado las fuerzas que gobiernan y las de la oposición para decir que aquí estamos todos contra el terrorismo etarra. Pero, como siempre suele ocurrir, en Madrid un grupo de viejos y marujas fachas se ha puesto a interrumpir el silencio son sus ridículos gritos en contra del gobierno y de todo aquel que no comulgue con ellos y los obispos: desde gritar "contra ETA, metralleta" que es lo mismo que decían los proetarras pero al revés, hasta "Zerolo, maricón" que es la manera de herir con la mayor mala leche que tienen esos ceporros casposos y seniles, de cuyo nivel cultural no hay más que ver la pancarta y de cuyos modos facinerosos sólo escuchar como aprovechan el silencio de los justos para berrear como lo que son: unos brutos incivilizados y nostálgicos del "cara al sol" y de aquella lamentable Ley de Vagos y Maleantes con la que se perseguía la homosexualidad en el franquismo. El alcalde Ruiz-Gallardón estuvo visiblemente incómodo con los agitadores y para despedirse de Pedro Zerolo lo hizo con un beso, como hacemos los amigos. ¡Un puntito para el alcalde y también para su vice Cobo que le acompañó hasta el coche al concejal socialista por si los gritones quisieran ir más lejos. Yo mismo le oí contestar a una señora increpante que no tenía razón cuando le recriminaba ir a su lado. Todos estamos en contra de los pistoleros, pero algunos parecen disfrutar de la muerte por que les sirve a sus bastardos intereses antigubernamentales, se nota en su actitud canalla.